Una Agencia SEO se dedica a mejorar la visibilidad de un sitio web en los motores de búsqueda (principalmente Google) para atraer tráfico orgánico de calidad y aumentar clientes, ventas o contactos sin depender solo de publicidad pagada.
Sus funciones principales son:
Auditoría SEO: analiza el estado del sitio (técnico, contenido y autoridad) para detectar errores y oportunidades.
SEO técnico: optimiza velocidad de carga, indexación, estructura web, mobile-friendly, Core Web Vitals y rastreo.
Investigación de palabras clave: identifica los términos que usan los clientes potenciales para buscar productos o servicios.
SEO on-page: optimiza títulos, descripciones, encabezados, contenidos, URLs y enlazado interno.
SEO de contenidos: crea y optimiza artículos, páginas y recursos que respondan a la intención de búsqueda.
Link building: consigue enlaces de calidad para aumentar la autoridad del dominio.
SEO local: optimiza Google Business Profile y posicionamiento en mapas para negocios locales.
Analítica y reportes: mide resultados, posiciones, tráfico y conversiones para mejorar continuamente la estrategia.
En resumen, una agencia SEO trabaja para que una empresa aparezca en los primeros resultados de Google, gane credibilidad, reciba visitas constantes y logre crecimiento sostenible a largo plazo, sin depender exclusivamente de anuncios pagados.